4 beneficios de tener un equipo de dos fotógrafos para cubrir una boda

Una boda es un día muy grande en todo sentido. No sólo se está produciendo el acto de dos personas que unen sus vidas, sino que también hay otros eventos simultáneos y muchas pequeñas historias que suceden alrededor de ese acto principal, y que con sus particulares puntos de vista crean una sola historia: la boda. 
¿Cómo podemos documentar fotográficamente todo lo que está sucediendo ese día sin correr el riesgo de perder momentos importantes por cuestiones de tiempo o de traslado? Con un equipo de dos fotógrafos.

Un equipo de dos fotógrafos nos ayuda a garantizar que todos los momentos que se desenvuelven durante el día estén bien documentados, ya que dos personas perfectamente pueden realizar las siguientes acciones: 

1. Documentar las pequeñas historias periféricas a la historia principal
Alrededor de cada acontecimiento importante suceden muchos pequeños acontecimientos dignos de registrarse para tener la historia completa: Mientras la novia se está arreglando en su casa o cuarto de hotel acompañada por su mamá, hermanas y amigas, el novio podría estar esperando en su casa o en otro cuarto de hotel, compartiendo unos caballitos de tequila con hermanos, primos o amigos. Otros familiares podrían estar conviviendo y riendo, recibiendo los arreglos del florista o festejando a la mascota que vistieron con un moño especial, mientras la mamá del novio le da su bendición antes del gran momento. Con dos cámaras en distintos puestos podemos captar cada situación para tener un relato completo.

2. Cubrir dos eventos diferentes al mismo tiempo
Lo mismo sucede cuando tenemos eventos que se llevan a cabo al mismo tiempo, como el cóctel y la ceremonia civil. Un equipo de dos personas puede dividirse fácilmente para estar en dos lugares al mismo tiempo: mientras uno realiza la sesión familiar y de novios, el otro documenta el montaje y la decoración antes de que los invitados entren al salón; o mientras uno documenta todo lo que sucede en la pista de baile, el otro se queda con los novios mientras éstos saludan a sus invitados en las mesas y requieren fotografías.

3. Captar dos puntos de vista diferentes del mismo evento
Esos momentos que se componen de una acción y luego una reacción, se documentan mucho mejor desde dos puntos de vista: la emisión y la respuesta.
El encuentro de los novios cuando se ven por primera vez y cómo reaccionan; la entrada de la novia a la iglesia y la expresión del novio al verla; la declaración de los votos y las emociones de los invitados detrás de los novios; la salida triunfal de la pareja y el festejo de los invitados con luces de bengala, burbujas o pétalos; la enunciación del discurso emotivo del brindis y la actitud de los novios al escucharlo.
La historia está completa cuando existen dos fotógrafos que cubren dos puntos de vista diferentes tanto emocional como visualmente, y que se complementan entre sí.

4. Apoyarse mutuamente
Un fotógrafo no solamente se enfrenta a retos naturales, como luz deficiente, mal clima o una locación poco favorable, sino que siempre debe prever problemas técnicos como suficiente memoria para almacenar las fotos, pilas para la cámara, e incluso un cuerpo de cámara extra por si el principal llega a fallar. 
Cuando se trabaja en pareja todos esos problemas tienen más posibilidades de resolverse eficaz y rápidamente. Mientras uno continúa documentando el evento, el segundo fotógrafo podrá adelantarse a preparar las luces necesarias para el vals o el brindis, ir por el aparato o dispositivo que haga falta, conectar las pilas necesarias, encontrar lugares clave para fotografías exclusivas, o estar alerta por si el otro necesita ayuda. Además del apoyo técnico, trabajar en pareja brinda a los fotógrafos una confianza y alivio emocional que les permite desenvolverse eficazmente a lo largo del día sin verse sobrepasados por el estrés. 
Los novios no sólo desean fotografías de ellos en su boda, sino de todo lo que sucedió a su alrededor y que por tiempo y circunstancias no pudieron apreciar. El trabajo y la misión de los fotógrafos es abarcar y documentar tantas historias alternas como sea posible, para complementar la historia principal. Un equipo de dos fotógrafos atentos y preparados es lo ideal para registrar todos los acontecimientos que giran alrededor del gran día de boda. 

6 Características que debe tener el fotógrafo de tu boda

De todos los elementos de una boda: lugar, banquete, luz, sonido, flores, vestido, invitados... la fotografía es el único que va a perdurar por generaciones. Cada instante y cada sensación vividos ese día, quedarán grabados en dos lugares solamente: en tu memoria y en tus fotos. Por eso es vital que sepas elegir al fotógrafo idóneo a quien le entregarás esta gran responsabilidad. Elegir bien o mal marcará la diferencia entre ver tus fotos con satisfacción y deleite, o con tristeza y frustración.

Después de escuchar la experiencia de varias mujeres casadas y combinarla con mi experiencia como fotógrafa, aquí te comparto 6 características que definitivamente querrás encontrar en el fotógrafo de tu boda:

1.  Que te sientas cómodo con su personalidad
Para salir bien en las fotos es indispensable que te sientas tranquilo, confiado, sin pena y sin presión. Es importante sentir la dirección del fotógrafo, pero siempre con la libertad de expresar tus propias ideas o sugerencias, y sobre todo, con toda la confianza de ser tú mismo con tu pareja, para que esa química quede plasmada en la fotografía. 
No hay nada peor que posar para alguien que parece que tiene prisa o algo mejor que hacer.

Al entrevistar fotógrafos, elige a aquél con quien te sientas más cómodo.  Asegúrate de que te guste su trato, que sientas respeto de su parte y que te transmita confianza al mismo tiempo que sientas la seguridad de su dirección.

2. Que sea empático
Una novia a la que tuve el placer de fotografiar en su boda, me dijo: 

«Para mí fue maravilloso que la fotógrafa de mi boda fuera una mujer con tanto talento, 
me sentí muy natural en todo el proceso, prueba de ello es que amo mis fotos.» 

Y es que al haber sido novia algún día, yo sé cómo se sienten las novias. Entiendo su emoción y sus nervios, y la expectativa de salir hermosas en sus fotos.
Busca un fotógrafo que sea empático. Que entienda cómo te sientes y sea capaz de ponerse en tus zapatos. Alguien que sepa que la cámara puede ser imponente y que el día de la boda puede ser un remolino de emociones.  Una persona abierta a sugerencias, sensible a cada situación, y que sea capaz de combinar todo eso con su creatividad y guía para crear fotografías memorables. 

3. Que sea un profesional
Tomar buenas fotografías no es sólo enfocar y apretar un botón. Si fuera así, tu tío Rogelio podría documentar toda la boda con su iPad. Un buen fotógrafo de bodas sabe hacer fotos de pareja, de familia, de embarazo, de bebés, de niños, de evento social, de comida, y aún de mascotas. Es uno de los oficios más completos en el área de fotografía. 
Él tiene conocimientos del manejo de luz natural y artificial. Sabe cómo solucionar problemas de luz difícil, de espacio, de lugar, y aún de clima para lograr fotografías creativas e increíbles. 
Revisa muchas fotos de tus candidatos, no sólo una o dos. Observa la calidad en sus imágenes, el manejo de la luz de noche, la composición en lugares poco atractivos, o el ingenio para crear una fotografía «de la nada».  Sólo un profesional te entregará fotografías únicas y hermosas.

4. Que tenga un buen equipo de respaldo
Un buen fotógrafo va a lograr fotografías hermosas aún con una cámara económica. Pero para un evento tan único en la vida, es indispensable que tenga un equipo de respaldo: una cámara extra, flashes, tarjetas, pilas suficientes, etc. De este modo, un imprevisto –que es muy común en una boda–, no le será impedimento para continuar documentando el día.
Habla de todos estos detalles antes de cerrar el trato con tu fotógrafo.

5. Que no trabaje solo
¡Dos son mejor que uno! Cuando en un evento hay más de un solo fotógrafo se tienen muchas ventajas.
En este post puedes leer muchas de ellas.

Aquí sólo menciono algunas:

  • Documentar las pequeñas historias periféricas a la historia principal.

  • Cubrir dos eventos diferentes que a veces son simultáneos, como los arreglos de la novia y del novio, o el coctel y la ceremonia del civil. 

  • Captar dos puntos de vista diferentes del mismo evento para complementar una sola historia.

  • Y obviamente, hacer un mejor trabajo, ya que los fotógrafos cuentan con apoyo técnico, físico y emocional. 

6. Que te entregue rápido tus fotos
Una de las esperas más largas que puedes padecer es la entrega de tus fotografías después de la boda. Muchos fotógrafos tardan en entregar de 1 a 3 semanas. Otros, de 1 a 3 meses. Y hay otros que tardan hasta 6 meses o un año entero. Revisa bien el tiempo de entrega con tu fotógrafo: hablen de la fecha, la cantidad y la forma de entrega. Incluso podrías contactar a algunos de sus clientes anteriores para conocer su experiencia. Debes estar bien seguro del servicio por el que estás pagando antes de firmar cualquier contrato.

7. Por último, que ame lo que hace
A mí, en lo personal, me encanta mi trabajo. Disfruto mucho fotografiar personas, eventos, detalles, y ¡qué mejor hacer este trabajo en equipo con mi esposo! Ambos nos apoyamos y complementamos nuestros talentos en una perspectiva única y completa de los eventos.
Me gusta entablar una relación cercana con mis clientes, especialmente con la novia. Me ha tocado ayudar en emergencias como arreglar su maquillaje, cerrar el cierre de su vestido, prestar un espejito o dar palabras de ánimo. Me gusta mucho que los novios tengan esa confianza en mí y en mi trabajo. 
El proceso de edición también lo disfruto mucho: sentarme con una taza de té a escoger y a editar cada foto… a veces, hasta me vuelven a llorar los ojos recordando algún momento emotivo.  

Encuentra a algún fotógrafo que ame su trabajo y le apasione. Que no ponga peros. Que vaya «más allá» de lo que hay que hacerse y que lo haga completo, bien hecho y con buena actitud. Que ponga el corazón en cada toma. Que sea tan alerta para capturar el pequeño detalle de un niño jugando con una burbuja de jabón, como el gran e importante acontecimiento de las miradas entre ustedes en el momento del beso. Las fotos hablarán por sí solas. Si tú estás buscando un fotógrafo profesional, con el que te sientas en libertad y en total confianza, contáctame aquí. 

Me encantará conocerte a ti y a tu pareja, platicar con ustedes sobre su historia, los planes para su gran día y entablar una relación cercana de amigos para que sus fotografías sean un recuerdo más que increíble. 

15 valiosos consejos que te harán disfrutar aún más de tu gran día

Después de varios años de dedicarnos a la fotografía documental, hemos asistido a muchas bodas. Muchas. Y también hemos sido testigos de muchos incidentes, accidentes, contratiempos y algunos disgustos que se habrían podido evitar con ciertos cambios en la planeación. 
Tomando esa experiencia y lo que algunas parejas platican con nosotros, queremos compartir con ustedes varias sugerencias y consejos muy valiosos que, estamos seguros, les permitirán disfrutar aún más de su gran día. 
Los acomodamos en el orden «cronológico» que van ocurriendo los suceso del día del evento:

1. CONTRATEN UN PLANEADOR DE BODAS
A veces creemos que las bodas son un evento fácil de organizar, como si fuera una comida familiar muy grande. No lo es. Una boda requiere mucha planeación, previsión, inversión y supervisión. 
Contratar un planeador de bodas evitará que pongas a tu mamá y a tus primas a decorar el lugar, que pongas a tus padrinos a encontrar al fotógrafo más barato, y que tú te pongas a repartir pantuflas y recuerditos a la mitad del baile.
Un planeador de bodas no sólo te va armar el programa del gran día, sino que se va a encargar de cada detalle de la logística del evento de principio a fin; va a solucionar problemas, te va a sugerir a los mejores proveedores para tu boda, y va a llevar «la carga» por ti. Flores, banquete, decoración, mobiliario, música, fotografía, video, organización en general: todo estará a salvo en sus manos para que tú puedas concentrarte exclusivamente en disfrutar tu día sin estresarte ni correr contra el tiempo.
En verdad te recomendamos que contrates uno.

2. INVITEN SOLAMENTE A QUIENES REALMENTE QUIEREN INVITAR
Al preguntarles a varias parejas casadas de qué parte de su boda se arrepienten, la mayoría menciona su lista de invitados en primer lugar. Muchos quisieran haber invitado solamente a las personas más cercanas que compartían su felicidad, y no a los conocidos que solamente invitaron por compromiso.

3. AHORRENSE LAS INVITACIONES
El punto anterior nos lleva a éste: las dichosas invitaciones. 
En la antigüedad, la gente usaba el correo tradicional para mandar mensajes o invitar a alguna celebración. En el siglo XXI tenemos la poderosa herramienta del Internet, que te puede ahorrar una considerable cantidad de tiempo y dinero al invitar a tus familiares y amigos. 
No gasten dinero en imprimir invitaciones ni tiempo en repartirlas. Mejor diseñen una linda invitación virtual usando una fotografía de ustedes. Además de verse muy elegante, (y cuidar el medio ambiente), les permitirá recibir al instante la confirmación de asistencia de sus invitados. 
Muchas parejas hubieran preferido no hacer invitaciones e invertir ese dinero en algo más provechoso, como otro día más de luna de miel.

4. SEAN CREATIVOS CON SU FECHA
Por razones que aún desconocemos, la mayoría de parejas prefiere casarse en primavera, lo cual nos obliga a negar nuestros servicios a muchas otras, pues tenemos todos los fines de semana de marzo y abril atiborrados de eventos. 
¿Por qué no escogen alguno de los diez meses restantes del año?
Una boda nocturna de verano, una bella boda de día en invierno o una romántica boda en un atardecer de otoño… 
Atrévanse a probar algo diferente y creativo, siempre considerando los factores de clima y locación que afectarán radicalmente su evento y sus recuerdos, como lluvia, mosquitos, frío, humedad, viento o calor extremo.

5. ESCOJAN BIEN EL LUGAR
Otra razón de arrepentimiento que expresan las parejas, es el lugar que escogieron para casarse. Que las instalaciones fueron incómodas, que el espacio limitado, que las normas o reglas del lugar no les gustaron, que la iglesia fue muy estricta, que el color y las decoraciones propias del lugar no fueron de su agrado, en fin. 
Inviertan tiempo en buscar a conciencia el lugar idóneo para su gusto y necesidades tanto para la ceremonia como para la recepción. 
Asegúrense de que sea agradable, cómodo, que haya suficientes sillas y mesas para los invitados, que los baños funcionen bien, que esté techado o haya toldo para evitar lluvias o soles impertinentes; que tenga instalaciones para silla de ruedas (algunos familiares ya son grandes y necesitan atenciones especiales), que el terreno sea estable (casi todas las mujeres usan tacones en los eventos y batallan mucho al desplazarse si no hay caminos en los jardines o hay empedrados), y que no tenga limitantes para la fotografía, como techos de color oscuro o muchas columnas.
Hagan una lista de todas las necesidades de su evento para que encuentren un lugar bello que las supla, y que quedará en sus recuerdos de una manera agradable y satisfecha.

6. PLANEA TU EVENTO PARA RELAJARTE, NO PARA CORRER
Por lo general, los programas de boda se organizan dando cuando mucho 15 minutos de margen entre cada suceso, sin tomar en cuenta los tiempos de traslado o contratiempos que pueden aparecer. Pero por ser un día en el que pueden pasar mil situaciones e imprevistos, y en el que el tiempo pareciera que vuela al doble de velocidad, te sugerimos que dobles el margen; especialmente para el primer suceso del día, que es el arreglo y maquillaje. 
Según nuestra experiencia, el arreglo casi siempre (por no decir siempre) se extiende más de lo que dicta el programa: a veces media hora, una hora, o hasta dos horas de retraso. Este hecho, automáticamente provoca un efecto dominó que les resta tiempo a los demás sucesos, en especial, a la sesión de fotos. Tiempo después, los novios se lamentan por no haberle dado la debida importancia a la sesión y no haber considerado estos retrasos en el programa. 
Te sugerimos que cites a tu maquillista y estilista una o dos horas antes de la hora que dice el programa para que así tengas una o dos horas de ventaja. Pensarás que tendrás tiempo de sobra, pero créenos: lo necesitarás para relajarte. Para sentarte a conversar con tus amigas, con tus hermanas y tu mamá mientras te tomas una rica y refrescante mimosa para que los nervios y el estrés que puedas sentir, se desvanezcan. 
Lo importante de tu día no es el maquillista ni las fotos ni la ceremonia. Lo importante son tú y tu futuro esposo. Y para disfrutarlo, necesitas dedicar un tiempo para ti solita después del arreglo en el que puedas respirar y platicar con esas personas que te acompañan, te animan y te alegran. Una vez que hayas dado un respiro, podrás tener la actitud, la entereza y la felicidad para disfrutar tu boda plenamente, sin prisas, imprevistos ni retrasos.

7. MAQUÍLLATE ESTRATÉGICAMENTE
Muchas veces nos hemos topado con estéticas y salones muy estrictos que no permiten que los fotógrafos entren a sus instalaciones, o con maquillistas particulares que no permiten que fotografiemos mientras ellos trabajan. En esos casos, las novias se quedan sin la cobertura de su arreglo. 
Te recomendamos mucho que platiques con tu maquillista para asegurarte de que los fotógrafos podremos trabajar libremente documentando la interacción y la convivencia con tu familia mientras que te peinan y maquillan. Sobre todo, es importante que tú te sientas en plena confianza con él o con ella, para que puedas decirle si te gustaron o no los colores y el estilo, y que estés totalmente satisfecha con tu maquillaje.
Además, ten en cuenta que en ese momento pueden juntarse varias personas a la vez: los que entregan las flores y accesorios, familiares entrando y saliendo, las personas que te van a acompañar, los proveedores de fotografía y video. Por esta razón, nosotros sugerimos que si es posible, reserven una de las habitaciones más grandes del hotel, cerca de la iglesia donde será la ceremonia, para que allí sea tu arreglo. Así te sentirás cómoda, con espacio suficiente para que goces de la compañía de tu mamá, hermanas, amigas, familiares… y toda la gente que tenga que pasar, podrá pasar sin empujar a nadie.

8. TEN A LA MANO LOS RAMOS Y ACCESORIOS
La mayoría de las veces, los floristas entregan los ramos el mismo día de la boda, mientras la novia se está arreglando. Te sugerimos que hables con tu florista para que así sea, porque de esa manera, nosotros podremos aprovechar ese momento para fotografiar los ramos de novia, los de las damas, los botoniers y demás accesorios de la boda como los anillos, tacones, vestido y velo, liga, collares y aretes, arras, Biblia, etc.  
Asegúrate de que te los entreguen y ten todo a la mano en el lugar donde te vas a arreglar.

9. PLANEEN SU ENCUENTRO
Una de nuestras partes favoritas de una boda es el famoso «encuentro». El encuentro es ese momento en el que los novios se ven «por primera vez» con sus atuendos de novio y novia. 
Esa sorpresa se puede dar en cualquier lugar, como la iglesia, pero con la diferencia de que no tendrán el tiempo de observarse, abrazarse, llorar, arreglar detalles, elogiar al ser amado... la ceremonia debe proseguir y simplemente no se pueden detener en medio del pasillo de la iglesia a hacer todo eso. 
Por eso, nosotros sugerimos que planeen un «encuentro» antes de la ceremonia en un lugar lindo cerca de la iglesia o del lugar de la ceremonia donde podamos documentar esa «primera vez», con tiempo y lugar exclusivos para ello.

10. DEN ESPACIO EN EL CORTEJO
El cortejo, que es la entrada importante de los novios a la iglesia, donde desfilan también los familiares y amigos hacia el altar, puede ser un poco abrumador para quienes participan en él.  El pánico escénico, los nervios y la prisa para estar a tiempo y que todo comience al paso del Padre que oficia pueden hacernos correr innecesariamente, dejando un nulo espacio entre cada pareja o persona que camina por el pasillo y amontonándose enfrente, donde cada cual busca su lugar para sentarse. Así, cuando viene la novia detrás, es muy difícil tanto para los invitados como para los fotógrafos tener una vista despejada y clara del desfile de la novia, ya que por las prisas, su cortejo se amontonó enfrente. Pídele a tu organizador de bodas, o a alguien de tu confianza que organice a cada individuo que va a desfilar, que hagan una pausa de tres o cinco segundos antes de comenzar a desfilar después del que comenzó el cortejo. Así, entre cada pareja existirá una distancia considerable para que el resto de los invitados puedan apreciarlos y se pueda dar tiempo para que cada uno que va llegando a las bancas de enfrente puedan ir sentándose poco a poco. No hay prisa, igual que todos los acontecimientos de la boda: disfrútenlo, sin prisas. 

11. DÍGANSE LOS VOTOS DE FRENTE
Les sugerimos que durante los votos, anillos y arras ustedes se coloquen de frente uno al otro para lograr fotografías compuestas con la fachada y decoración del atrio. El lugar se reduce durante los votos porque hay muchas personas alrededor de ustedes que les hacen bolita: el Padre, los testigos y los novios. Por eso sugerimos que se coloquen de frente para que no haya fotografías de espaldas o de nucas.

12. ORGANICEN LA SALIDA
Éste es uno de los momentos más emocionantes y divertidos del día. 
Pedir que los invitados los celebren lanzándoles arroz, pétalos de rosas, burbujas, prendiendo luces de bengala o sonando campanitas, es muy buena idea. 
Solamente asegúrense de designar a dos personas que se encarguen de organizar a todos los invitados para que hagan una valla a través de la cual ustedes puedan pasar libremente, con suficiente espacio y sin riesgos… especialmente si su idea incluye luces de bengala.
Una salida organizada no sólo es cómoda, emocionante y divertida, sino que además, a nosotros nos facilitará muchísimo la documentación de ese gran momento al no tener montones de personas acumuladas a su alrededor.

13. HAGAN QUE LA SESIÓN FAMILIAR SEA SU PRIORIDAD
Sugerimos desde lo más profundo de nuestro corazón que la sesión de novios y la familiar sean una de sus prioridades antes o después de la ceremonia. Muchas parejas se lamentan el no haberle puesto tanta atención a las fotos de familia o a la sesión de novios. No queremos que años después se lamenten por no haber dedicado tiempo para esto. 
Les sugerimos que lo programen para la hora más bonita de la tarde, cuando el sol nos puede dar una luz cálida, romántica y le puede añadir mucho ambiente y personalidad a las fotografías. Platiquen con su planeador sobre este tema, o si no tienen, acudan a nosotros para poder orientarlos en el programa de su boda para que se lleve a cabo con puntualidad: tengan a la mano una lista hecha con anticipación de las personas específicas con las que quieren fotografiarse. Tal vez alguna abuelita o algún pariente cercano no pueda estar el próximo año con ustedes, y es importante que nos hagan saber su deseo de tener fotografías con ellos. Años después tendrán memorias visuales de los parientes y amigos que los acompañaron que son importantes para ustedes, del lugar, y de la química y del amor entre ambos.

14. MANTENGAN EL ESTILO DURANTE EL VALS
El vals es uno de los momentos más íntimos, románticos y emocionantes del día. Para nosotros siempre es una oportunidad de desarrollar creatividad y afinar agudeza para la composición visual. Por eso les sugerimos que tengan en cuenta estos puntos, para que sus fotografías expresen lo más bonito de este momento.
En el vals de los novios recomendamos:

a) Suspendan el servicio 
Pónganse de acuerdo con su planeador para que hable con los meseros y que no sirvan durante este tiempo. Solamente son 3-5 minutos en los que toda la atención estará sobre ustedes, –o queremos que así sea– y a veces los meseros pueden robarse esa atención al atravesarse por detrás de ustedes, hacer ruido, distraer con las peticiones de los invitados, etc. No queremos que sus fotos de vals estén protagonizadas por sombras de meseros; queremos que la atención sea totalmente para ustedes. 

b) ¡Expláyense!
Chicos, les sugerimos que aprovechen toda la pista para desplazarse sobre ella: ustedes la pagaron, ¡úsenla! Hemos estado en bodas en las que las parejas «bailan el vals» en un solo punto de toda la pista: no se mueven o sólo despegan los pies monótonamente. No hay vueltas, no cambian de posición o sólo giran sobre su propio eje, sin emoción. Traten de moverse, soltarse y disfrutar de su vals, es un momento romántico y emocionante entre los dos, un momento único que nos dará mucho gusto documentar.

c) Acomoden bien el fuego
Los fuegos pirotécnicos le añaden mucha euforia al momento. Si piensan ponerlos pegados a la pista, díganle al encargado que no los coloque del lado de los invitados o del DJ, sino del lado más bonito de la decoración, para que toda la vista del fondo sea agradable y las fotografías lo sean aún más. 

d) Dejen que la química fluya
Traten de hablar lo menos posible o si lo hacen, háganlo al oído. Hay valses en los que las parejas se la pasaron hablando de mil y un cosas que parecía que estaban haciendo la lista del super o discutiendo por el recibo de la luz, o peor aún: se la pasaron mirando a otro lado, totalmente ajenos al momento; no sonrieron, sus caras se quedaron congeladas hablando, sus miradas jamás se cruzaron... nada de conexión.
Lo que nosotros buscamos fotografiar durante el vals es la intimidad que expresan sus cuerpos entre ustedes: las miradas cómplices, el romanticismo, las sonrisas, las lágrimas de emoción, los abrazos tiernos, los besitos y la magia entre ustedes. 

En el vals con los familiares sugerimos:

e) Háganlo cortito
Es muy bonito tener este tiempo íntimo con los familiares: la novia baila con su papá, el novio con su mamá, después con los hermanos, cuñados, etc. Pero a veces se puede alargar demasiado por ser tantas las personas que quieren bailar con ustedes. Pónganse de acuerdo con el planeador de bodas para que durante una o dos canciones se estén rotando con tiempo limitado a las personas que pasan a la pista a bailar con ustedes, y que no sea una canción por persona.

Por último, 

15. DISFRUTEN
En todas las bodas hay detallitos y detallotes que no salen al pie de la letra como se planearon, ¿y qué? No pasa nada. 
Lo importante de este día es que ustedes están iniciando una vida juntos y eso es lo que hay que celebrar. Olvídense de lo que pasa a su alrededor, dejen atrás el estrés, relájense y dedíquense a disfrutar. Los detalles e incidentes no menguarán el amor que tienen entre ustedes, y este día es para celebrar con las personas que se alegran y festejan con ustedes por haber encontrado al amor de su vida: concéntrense y pongan todas sus energías en eso, no en los detalles que salieron mal.

¡Si tienen alguna otra sugerencia que pueda enriquecer esta lista, hágannosla saber, será muy bienvenida!

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¡No se atraviesen, por favor!

Mi esposo y yo hemos sufrido en carne propia el ser despojados de la toma del gran y único momento de la boda: «el beso». Así es. Se nos han cruzaron. Se nos han atravesado. Se nos han metido deliberadamente. y debido a que el invitado “intruso” no toma una foto y baja su mano, sino que se queda ahí todo el momento con su teléfono, hemos perdimos la magia de esos breves segundos que jamás volverán.
Debido a la era moderna y tecnológica en la que nos tocó vivir, todos sentimos el impulso de capturar las escenas que vemos y compartirlas con el resto del mundo en tiempo real. Sin embargo, cuando somos invitados a un evento privado y tan importante como una boda, es necesario considerar los siguientes pormenores:

Los novios están perdiendo dinero 
Los novios se tomaron el tiempo de escoger al profesional que documentará su gran día. Fue escogido por su habilidad, su conocimiento, su talento, su equipo fotográfico, y obvio, ese trabajo cuesta.
Pero si sus invitados entusiastas se apresuran a captar las escenas a pesar de estar bloqueando los encuadres del fotógrafo, lo que sucederá es que los novios, quienes están pagando por imágenes profesionales de su gran día, no solamente carecerán de fotografías decentes, sino que además tendrán un catálogo detallado de los aparatos que sus amigos y familiares llevaron el día de su boda.

Se están escapando momentos irrepetibles
Al hablar de un evento como una boda no estamos hablando de fotos que puedes tomar una y otra vez como si se tratara de un monumento en el centro de la ciudad. Una ceremonia es algo único en la vida. Son momentos en los que celebras el amor de los novios y te gozas con ellos. 
Imagina la hermosa luz del atardecer haciendo un recorte perfecto en el cabello y perfil de los novios. Las flores enmarcan el cuadro lleno de amor y sentimiento mientras las melodías de los músicos inundan el ambiente. Los novios se acercan poco a poco para darse su primer beso como un matrimonio; estás listo desde hace varios segundos con tu cámara, escogiendo el encuadre perfecto, apuntalando tus pies con firmeza para que la toma no se mueva ni un milímetro; la velocidad y la apertura son perfectas; los novios rozan sus labios suavemente y cuando aprietas el obturador, de la nada salen una, dos, tres, cuatro, cinco manos con celulares y tabletas horizontales y verticales bloqueando y desencuadrando tu fotografía para siempre. El beso terminó y nuestra única oportunidad de capturarlo se escapó para siempre.

Estás atentando contra la privacidad de los novios
Los novios se miran felices y satisfechos con amor en sus ojos. Todos bajan sus aparatos y presurosos suben sus espléndidas imágenes a las redes sociales. 
Compartir imágenes de un momento tan decisivo e íntimo a los cuatro vientos es una gran falta de respeto que atenta tanto contra la privacidad de los novios, como contra ellos mismos al no estar al 100% en su boda, sino “en el celular”.
Si los novios quieren que los invitados sean partícipes también de la documentación de la boda con sus teléfonos celulares y tablets, y si no hay problema con ellos, adelante… pero, ¿por qué no dejarles a ellos el privilegio de compartir con el mundo las imágenes que ELLOS decidan compartir? ¿Por qué no dejar que ellos publiquen sus fotos cuando quieran y las que quieran del servicio de fotografía que ellos pagaron? ¿Por qué no dedicarnos a disfrutar de la fiesta como cualquier otro mortal, dando lugar a que los profesionales hagan su trabajo?

Queridos amigos, familiares e invitados de la boda: permítannos hacer nuestro trabajo.Dejen que nosotros seamos quienes capturemos los momentos únicos y preciados que no se repetirán jamás, y dedíquense a disfrutar la fiesta sin pendiente ni preocupaciones: cada momento quedará plasmado en bellas imágenes que los novios compartirán con ustedes.

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3 razones por las que una USB es la mejor forma de recibir tus fotos

La fotografía en la antigüedad
Mi abuelo fue fotógrafo amateur y cargaba su cámara a todas partes; literalmente: a todas partes. Hasta a los funerales. Acomodaba a la gente, les decía hacia dónde mirar, tomaba la foto, y días después, les daba a esas personas una copia de su fotografía y él archivaba por siempre los rollos de los negativos en su vieja cómoda.  Casi todos los fotógrafos trabajaban así.
Cuando el fotógrafo llegaba al pueblo, las personas sacaban sus vestimentas más bonitas, se maquillaban, se peinaban y se iban a hacer fila donde el fotógrafo había montado su estudio portátil. A veces las exposiciones eran tan largas, que las personas se aburrían o se cansaban de esperar. Es por eso que casi todos se ven serios en las fotografías antiguas. Muchos, muchos días después, el fotógrafo les avisaba que su fotografía estaba lista, y entonces, las personas corrían a presumir su retrato con el resto del pueblo. Lo enmarcaban en un gran cuadro que colgaban en medio de su sala para que todos admiraran la que sería su única fotografía durante todo un año, si es que el fotógrafo no volvía antes al pueblo.

La fotografía en la actualidad
Gracias al avance de la tecnología que todos gozamos ahora, existen medios mucho más convenientes para recibir tus fotografías. 
Mi esposo Jorge y yo siempre entregamos un link para que nuestros clientes descarguen sus fotografías las veces que quieran y ADEMÁS, entregamos todos los archivos en una memoria USB.

A continuación te compartimos cinco razones por las que lo hacemos así:

1. Es práctico y actual
La era de los rollos de negativos guardados por siempre en una cómoda, de los cuadros enormes y bromosos que se llenan de polvo y se opacan con el tiempo, y de los discos compactos que se rayan y dañan fácilmente, ya quedó en el pasado.
Estamos en la era de la información en la que todo se almacena digitalmente sin ocupar espacio físico y con la practicidad de tenerla a la mano para hacer con ella lo que queramos: compartir, imprimir, exhibir, guardar, crear un hermoso álbum, etc. Y más aún si hablamos de la “liga de descarga” que muchos fotógrafos les dan a sus clientes para que las parejas puedan ver, descargar y almacenar sus fotografías virtualmente en “la nube”.

2. Es versátil y económico 
Cuando compras un paquete que te entrega fotografías impresas, hay fotos que tal vez nunca vas a usar, pero ya pagaste por ellas.  Al tener tú los archivos de tus fotos, tú decides qué hacer con ellas y cuánto quieres pagar. Por eso nosotros preferimos entregar los archivos en la más alta calidad: para que nuestros clientes ahorren dinero imprimiendo solamente las fotografías que sí van a usar, y a su gusto.
Además, siempre puedes contratar a los mejores para imprimir con la mejor calidad y al mejor precio.

3. Es para siempre
Nosotros entregamos una USB nueva y protegida por un estuche personalizado. La idea es que al llegar a casa, descargues y guardes tus fotos ya sea en tu disco duro, en tu computadora o la lleves a algún centro de impresión para imprimir tus favoritas. Además de la USB, nuestro servicio de fotografía también incluye un link de descarga donde encontrarás todas tus fotografías de alta calidad. Un link que no expira y donde tú podrás almacenar tus fotos para siempre. A diferencia de los materiales impresos o discos compactos, guardar así tus archivos te permitirá tener tus fotos PARA SIEMPRE intactas, además de que tendrás una útil memoria USB de regalo.

No sigamos pidiendo dispositivos e impresiones obsoletas, ¡disfrutemos la era que vivimos aprovechando todos los avances tecnológicos que nos ofrece!

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